Dinos en la reserva online en qué estás trabajando — voces sobre una base, una maqueta, un EP entero — y te calculamos cuánto se suele tardar.
Cada duración te dice con qué saldrías de forma realista, y el precio se mueve según eliges. Nada que esperar, nada que presupuestar después.
¿Ya sabes exactamente lo que quieres? Pulsa “enséñame la disponibilidad.” y arrastra sobre las horas libres del día para dibujar tú mismo la sesión, con la duración que te venga bien.
Luego tu nombre, tu email, quien venga contigo, y enviar. Sin crear ninguna cuenta.
Al reservar te preguntamos qué vas a grabar y si hay que preparar algo. No es un trámite: es de donde sale cómo montamos la sala.
Cuando confirmamos, todos los que añadiste a la sesión reciben el mismo email: la fecha, la hora, lo que cuesta y cómo llegar.
Un clic en ese email te mete directo en tu sesión. Sin inventarte una contraseña, sin nada que recordar.
¿Cambia algo? Responde a ese mismo email.
El día en sí es simple:
- llegas
- te quedas con las vistas y entras en tu flow
- tocas lo que viniste a grabar
- nosotros lo capturamos
- pagas tu sesión
- recibes tus archivos
La parte técnica del día es cosa nuestra. Tú toca.
Tus grabaciones aterrizan en tu hub, donde las escuchas en el navegador en vez de descargarte un archivo cada vez que quieras oír una toma.
Tus sesiones, proyectos y trabajos también están ahí, así que lo reservado, lo que está en marcha y lo terminado se ve todo en una misma página. No hace falta escribirnos para enterarte.
¿Prefieres solo un enlace? Dilo y te lo mandamos. El hub está ahí si lo quieres, no es un obstáculo que haya que superar.
* Grabamos a 48kHz y entregamos en 24 bits por defecto. ¿Quieres otra frecuencia de muestreo u otra profundidad de bits? Dilo y así será.